EL CLUB DE LOS ARTISTAS INGENUOS Y OTROS SOCIOS | MUESTRA TEMPORAL JUNIO – JULIO 2019 | CURADORES GUSTAVO PIÑERO Y PAOLA VEGA

CURADORES
Gustavo Piñero
Paola Vega

ARTISTAS
Amalia Amoedo, Marcelo Alzetta, Diego de Aduriz, Líbero Badii, Héctor Basaldúa, Oscar Benedectti, Ines Beninca, Max Cachimba, Cecilia Candia, Estela Capdevila, Carlos Crespo, Oscar Curtino, Tamara Domenech, Leónidas Gambartes, Enrique Gandolfo, Mariana Guerrieri, Fernanda Laguna, Enrique de Larrañaga, Jorge Gumier Maier, Jose Luis Menghi, Monica Mórtola, Manuel Mujica Lainez, Andres Müller, Alita Olivari, Juan Otero, Dignora Pastorello, Marcelo Pombo, Claudia del Río, Fabío Risso Pino, Cristina Schiavi, Augusto Schiavoni, Ana Sokol, Leonor Vassena, Ramiro Vazquez, Ana Wandzik.

SOBRE LA MUESTRA
La muestra “El Club de los Artistas Ingenuos y Otros Socios” que presentamos en el Genaro Pérez combina artistas ingenuos, junto a otros de la colección del Museo y algunos creadores contemporáneos.
Manuel Mujica Láinez escribió en los años 70, dos fascículos para Viscontea Editores, dentro de la serie La Argentina en el Arte (ambos dedicados al arte ingenuo), en donde presenta obras de artistas que estaban fuera del sistema del arte establecido, no sólo desde lo comercial, sino también con los métodos que utilizaban para sus pinturas, y sus diversas profesiones, nada parecidos a lo que se consideraba Arte en aquél momento. Arreglos florales, animales, parejas de la mano como en el paraíso, árboles con dimensiones de fantasía, todo sobre soportes que no siempre eran telas, sino papeles, cartones viejos, lo que había a mano. Los colores tampoco eran tan trabajados o preparados, algunos de pomo, otros amarronados. Esos eran los ingenuos.
Los artistas que dialogan desde el presente lo hacen ya, no desde un lugar marginal que no se considera arte, sino desde elementos formales, intereses personales, y una búsqueda y trabajo de las obras en las soledades de sus espacios, más allá del calendario que el sistema imponga, muchas veces sin la necesidad siquiera de realizar una exhibición.
Esta muestra es una oportunidad para ver obras en dialogo de las escenas de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, y generacional, desde creadores muy jóvenes hasta artistas del acervo del Museo y de colecciones privadas.
En el libro Ikebana Política, Claudia del Río se pregunta: ¿Sera el arte argentino una artesanía desesperada?

TEXTO CURATORIAL POR GUSTAVO PIÑERO

Más de dos hacen un CLUB, les digo,
así fundas todo lo que te importa.

Claudia del Río

Cuando hablamos de ingenuidad, el diccionario la define como ausencia o falta de malicia y de experiencia; así como presencia de sinceridad e inocencia. En artes visuales, una acción por fuera de la norma. Artistas que no fueron a la academia o se mantuvieron ajenos al circuito del arte e hicieron un camino paralelo.
Expertos en temas cotidianos.
Según Claudio Iglesias la ingenuidad es también una forma de escepticismo. Fernanda Laguna, afirma que el ingenuo no es el inocente. Ingenuo es quien descree del arte y sus instituciones, no quien no las conoce. “No es el que no conoce la ciudad, sino quien toma contacto con la ciudad y quiere volver a la naturaleza”.
Esta muestra no es sobre arte ingenuo, sino sobre los artistas que se acercaron al arte ingenuo como un insecto hacia la luz, atraídos por una energía cálida y desconocida. Algunos son artistas contemporáneos que no se sienten dentro de esta denominación, pero fueron elegidos como parte de un dialogo para entender un contexto.
Segal defendió que la obra de arte es como el trabajo de duelo: un proceso de reelaboración de la culpa melancólica y de las ansiedades asociadas a la perdida, real o fantaseada, mediante esfuerzos encaminados a reparar, restablecer o recrear objetos de amor perdido.
Imagino esta muestra para ser visitada de noche, con linternas e ir develando, como espectador, tesoros; que es la manera en la cual se me presentó el trabajo para la curaduría que realizamos en conjunto con Paola Vega.
Quería empezar este texto nombrando la peluquería de Ana Sokol, y contar que el artista cordobés Carlos Crespo, no tenía trabajos de otros artistas en su casa, sólo dos pinturas de ella; y que, leyendo sobre arte ingenuo en el libro que publicó Ivan Rosado, Claudio Iglesias dice que a esa peluquería también iba Gumier Maier, artista y curador del Centro Cultural Rojas. Fantaseo con un encuentro entre ellos y pienso que el comienzo de ciertos movimientos artísticos quizás no es tan lineal como podría uno imaginarse y que hay un gran número de artistas realizando un tipo de obra diferente, extraña, generando una trama distinta a la que el relato oficial nombra. Planteo entonces una hipótesis conspirativa: quizás armaron una red de artistas que se juntaron y lo planearon, para que cuando fuera el momento se empezaran a develar nuevamente obras de Leonor Vassena, J. L. Menghi, Juan Otero, Oscar Curtino, Dignora Pastorello en dialogo con Marcelo Alzetta, Cristina Schiavi, Ana Wandzik, Cecilia Candia, Marcelo Pombo, Fabio Risso Pino, Diego de Aduriz, entre otros.
Superficies brillantes, materiales de cotillón, una lechuza, un lago, el interior de un cuarto, un jarrón con pequeñas flores, un gato con cara humana. Esta muestra es nombrar a los que mantienen el sueño de un arte como posibilidad, o un arte de escala humana, que refleja lo cotidiano. Que saluda, que espanta, que imita, que pregunta, que se ríe, que responde.
Y de nuevo una frase de Claudia del Río: ¿Sera el arte argentino una artesanía desesperada?

TEXTO CURATORIAL POR PAOLA VEGA

¿Existe el arte ingenuo, hoy? Esa es la gran pregunta. Difícil responderla, no lo sé. Existen artistas contemporáneos que tienen cierta afinidad o parentesco con lo que se llamó arte ingenuo en una época no tan lejana en nuestro país. Manuel Mujica Láinez escribió en los años 70 dos fascículos para Viscontea Editores, dentro de la serie La Argentina en el Arte, ambos dedicados al arte ingenuo. Allí presenta obras de artistas que estaban fuera del sistema del arte establecido, no sólo desde lo comercial, sino también por los métodos que utilizaban para sus pinturas, y por sus diversas profesiones; en nada parecidos a lo que se consideraba Arte en aquel momento. Por ejemplo Luis Menghi, de quien exhibimos obra en esta muestra, un autodidacta maravilloso, era herrero y trabajaba de ello para vivir, pero luego, en su casa taller, pintaba flores sobre telas, maderas, cartones. Manucho los rescata a todos en estos fascículos coleccionables que se vendían en los kioscos: Ana Sokol, Valerio Ledesma, Ileana Rabin, Dinorah Pastorello, Nicolás Olivari, y otros. Imágenes bíblicas, arreglos florales, animales, parejas de la mano como en el paraíso, árboles con dimensiones de fantasía, todo sobre soportes que no siempre eran telas, sino papeles, cartones viejos, lo que había a mano. Los colores tampoco eran tan trabajados o preparados, algunos de pomo, otros amarronados. Esos eran los ingenuos.
La muestra que presentamos en el Museo Genaro Pérez combina a algunos de estos artistas, junto a otros de la época y algunos contemporáneos. Un recorte posible en donde obviamente no pudimos incluir a todos aquí. Los artistas que dialogan desde el presente lo hacen ya, no desde un lugar marginal que no se considere arte, ya que todos son artistas contemporáneos reconocidos por el sistema, sino desde elementos formales, intereses personales, y una búsqueda y trabajo de las obras en las soledades de sus espacios de trabajo, más allá calendario que el sistema imponga, ellos están puertas adentro con sus búsquedas personales, trabajando y trabajando, muchas veces sin la necesidad siquiera de realizar una exhibición.
Es una muestra preciosa que nos llena de alegría poder realizar, que no dudamos será una hermosa experiencia para todos y que nos devolverá, por un momento, una mirada de niños y niñas.
Buenos Aires, 31 de Mayo de 2019.

SOBRE LOS CURADORES

Gustavo Piñero es artista visual y curador. Realizo muchas exposiciones, siendo la última individual No Matarás en la galería El Gran Vidrio. Fue curador general de la feria Mercado de Arte en las ediciones 2015 y 2016, y del Museo Genaro Pérez entre el 2017 y el 2019. Actualmente está curando una muestra, León Ferrari – una luz que enceguece, en el Museo Genaro Pérez. Como artista está trabajando en un proyecto sobre apropiación de obra y diálogos en el tiempo. Su obra está representada en colecciones públicas y privadas, como el Centro de Arte Contemporáneo, del Museo Caraffa, del Museo Nacional de Bellas Artes, entre otras.

Paola Vega es pintora y licenciada en Historia por la UNS. Realizó diferentes muestras colectivas e individuales en Argentina y el exterior. Actualmente exhibe en el CCK, Los días soleados. Está pronta a editar un libro con archivos de artistas mujeres con la Editorial Iván Rosado, y prepara otro sobre Ana Sokol a publicarse en la editorial Mansalva. En el 2018 fue cocuradora junto a Cristina Schiavi de ¨Ahora voy a brillar¨ de Omar Schiliro.

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