EXPEDICIÓN – DEMORARSE EN EL PAISAJE | COLECTIVO EXPEDICIÓN | CURADOR: LUCAS DI PASCUALE

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COLECTIVO EXPEDICIÓN:
Gabriela Acha
Mauricio Cerbellera
Silvana Montecchiesi
Dianela Paloque
Paula Roqué
Manuel Sosa San Román
Santiago Viale

Curador: Lucas Di Pascuale
Asesora del colectivo: Carolina Senmartin

Instalación

FECHAS Y  HORARIOS
Evento inauguración: Jueves 15 de Marzo de 2018, 19:30hs
Fecha de cierre: 6 de Mayo de 2018-02-27
MGP: Gral Paz 33, Centro, Cba.
De martes a domingos y feriados, de 10 a 20hs.
Entrada libre y gratuita

SOBRE LA MUESTRA
El Colectivo Expedición, formado por Gabriela Acha, Mauricio Cerbellera, Silvana Montecchiesi, Dianela Paloque, Paula Roqué, Manuel Sosa y Santiago Viale, artistas e ilustradores científicos de Córdoba, presenta Demorarse en el paisaje, con la curaduría de Lucas Di Pascuale. Se ensaya aquí un mapa de los territorios explorados y los que quedan aún por recorrer y se disponen los nodos que marcan el recorrido del grupo: La producción visual en relación a la naturaleza, la experimentación con lenguajes y procedimientos, los problemas de traducir las experiencias de un viaje, las tensiones y las satisfacciones del trabajo colectivo.

TEXTO CURATORIAL POR LUCAS DI PASCUALE

Los pájaros de pecho moteado en rosa y amarillo,
cantaron ahora una o dos estrofas juntos,
enloquecidos, como patinadores cogidos del brazo,
y se callaron bruscamente, separándose.
Virginia Woolf, Las olas.

Caminan. A. lleva un gorro rojo con guardas, del lado izquierdo de su espalda desciende en diagonal una tira que sostiene un pequeño bolso o morral que no logramos ver. B. carga una mochila abultada que parece liviana;en su mano derecha porta un bastón de montaña y en su izquierda un objeto que no alcanzamos a distinguir. C y D llevan cuadernos, en ambos casos pegados al cuerpo. C. lo sostiene entre sus dedos, D. lo aprieta con su brazo. E. lleva un bolso pequeño que contiene una cámara de fotos. Todavía hay casas en el paisaje. Miran a distintos lados, en ningún caso hacia la cámara con la que los estamos fotografiando.
Los artistas nos agrupamos, por amistad, disciplinas, proyectos en común, por la convocatoria de alguno de nosotros o de una institución.También sucede que lo colectivo goza de buena prensa. Muchas veces nos facilita ese estar en escena, que nos “garantiza”un reconocimiento futuro. En fin, al igual que en otros ámbitos, somos más visibles juntos que separados. Nuestros agrupamientos suelen tener como finalidad nuestra propia visibilidad, la de cada uno de nosotros. No se trata,claro,de que seamos invisibles,aunque sí puede –y esto suele confundirnos– que tengamos miedo de serlo.
Colectivo Expedición surge en la Facultad de Artes dela Universidad Nacional de Córdoba a partir de una propuesta curatorial realizada por un grupo de estudiantes de la materia Diseño e Interrelación de las Artes. Como grupo tienen un nacimiento signado por las reglas de la academia y no tanto por aquellas que sabe proponer la escena artística. La Universidad suele ser una institución amable y exigente, una especie de gran casa que nos cobija –a veces incluso demasiado– al tiempo que nos estimula desde las interrelaciones que posibilita.
Expedición nació en la academia de una manera confortable: el interés hacia el trabajo de cada uno de estos artistas.Concurrieron a la invitación sin saber que conformarían un grupo,menos aún que a ese grupo no le bastaría con circular únicamente en ámbitos académicos.Quienes no nos conformábamos con la academia solíamos huir de ella con la convicción de que el mundo estaba afuera de esa burbuja de cristal. También puede ocurrir que como grupo nacido en la academia decidamos trabajar puertas adentro, convencidos de que afuera las prácticas artísticas dejan de lado todo tipo de principios fundacionales, ya que el “mercado” –fantasma si los hay– suele condicionar en distinta medida a quienes buscamos participar de la escena bajos las reglas del neoliberalismo. Quienes estamos en la academia todavía debemos aprender a criticar la escena al tiempo que lo hacemos con nuestra propia práctica institucional.
Podemos llegar a pensar que la escena artística y la academia son lugares sino antagónicos, al menos contradictorios en cuanto a sus prioridades en relación a la práctica artística.Bienvenidas esas contradicciones, no necesitamos resolverlas, tampoco queremos develar que son innecesarias. Queremos habitarlas, queremos proponer la convivencia de lo contradictorio.Aquí hay un grupo de artistas que confía en sus prácticas y a partir de ellas aborda diversas problemáticas como la relación arte-ciencia, la vida en la naturaleza, el paisaje, la representación, la expedición y también la relación de la academia de artes con la escena del arte.
Los une una problemática que va más allá de la propia visibilidad, una problemática que habita el hacer de cada expedicionario, aquella por la cual fueron convocados en un primer momento y a partir de la cual caminaron juntos al tiempo que separados. No los unifica un manifiesto, no tienen la seguridad de cómo deberían ser las cosas. Van encontrando los senderos que les propone el propio trabajo.Pueden tener un norte más o menos amplio, pero es en las desviaciones de ese camino donde suelen aparecer los descubrimientos, los lugares significativos. Saben observar, saben escuchar la producción propia y la del compañero.Aprenden de la naturaleza estando en la naturaleza.
Como expedicionarios que son abordan sus problemáticas desde una presencia corporal en el territorio, las habitan. El arte suele referirse a situaciones sociales, políticas, ecológicas y biográficas; estas pueden tener una función solamente utilitaria desde el mismo momento en que nos sirven para hacer arte,mediante nuestro hacer nos referimos “a”, o hablamos “de”. La expedición a la naturaleza es una técnica de trabajo que tiene la posibilidad decorrerse de ese utilitarismo y que tampoco propone probar en carne propia lo que les sucede a otros. La expedición es una técnica de producción y cohesión de este colectivo. Y ocurre de una manera para nada artificiosa, seguramente porque producción artística y expedición están hermanadas, en el sentido de que ambas prácticas suceden imbricadas con aquello que desconocen.
Traer las expediciones al espacio expositivo es siempre una utopía, como cuando queremos retener con una fotografía ese paisaje en el que estamos inmersos. Por más encantadora que resulte la imagen que obtenemos con la cámara,no logramos retratar ni mínimamente la sensación de estar en ese sitio. Los expedicionarios lo saben, dicen que lo que traen de sus viajes son huellas, restos fósiles, siempre se trata de mostrar avances.Al proponernos esta utopía la incorporan también como una de sus problemáticas y profundizan el valor de su trabajo cuando nos hacen acordar que tenemos que cambiar el mundo.
Salen a la naturaleza, podría tratarse de un lugar exótico, paradisíaco o emblemático que multiplicara el sentido de ese irse, de ese salirse. Aunque quizás esta posibilidad desvalorizaría la expedición.El problema con esos sitios extremadamente señalados es que muchas veces conocemos de antemano aquello que vamos a“descubrir” allí. Siempre podremos salirnos aquí cerca,siguiendo a estos artistas expedicionarios; ir a las reservas naturales La paisanita, Chancaní y Mar de Ansenuza en la provincia de Córdoba. Salir aquí cerca y demorarnos en el paisaje, como les gusta decir.
Caminan. Albergan la utopía de querer entender y transmitir la sabiduría de la naturaleza. Parecen un grupo que va a salir de escena. Un grupo completo aun cuando no estén todos. Alguien me dijo una vez que para estar, primero había que aprender a salir.Que había que salirse y luego volver para insistir. Caminan.Todavía hay casas en el paisaje. Miran a distintos lados, en ningún caso hacia la cámara con la que los estamos fotografiando.

SOBRE EL COLECTIVO Y LOS ARTISTAS
Colectivo Expedición tiene como objetivo la reflexión e investigación artística a partir de experiencias con la naturaleza y las ciencias naturales en cruce con el propio accionar artístico. Formado por artistas e ilustradores científicos, el grupo indaga en los vínculos y cruces que se dan entre disciplinas, tanto en lo humano como en los procesos de trabajo. La metodología utilizada combina periódicamente viajes de campo al interior de la provincia de Córdoba, con momentos de producción de obra, textos y exposiciones.

Gabriela Acha nació en Córdoba, Argentina. Cursó dos años de la carrera Letras Modernas. En 2014 obtuvo la Licenciatura en Escultura U.N.C. Recibió el 3° premio Salón Patio Olmos, el 2° del Salón Ciudad de Córdoba y una mención en el Concurso de Artes Visuales F.N.A. 2016. Participó de residencia R.A.R.O (Bs. As.), Intervalo (Quito) y Molten Capital (Santiago de Chile). Actualmente asiste a la clínica con Andrés Labaké en el Espacio de Arte Contemporáneo de Montevideo.

Mauricio Antonio Cerbellera es Licenciado en Grabado en la UNC. En 2015 fue becado por el FNA para el Taller Producción y Pensamiento en Artes Visuales con Carina Cagnolo y José Pizarro en el MUMU (Cba). Entre los años 2014 y 2016 se desempeñó como Coordinador del Ciclo de ilustración Obreros del Lápiz en Cultura de Extensión Universitaria – UNC organizando talleres, actividades y muestras en torno al dibujo y la ilustración. Formó parte de equipos de investigación y producción del CePIA, Facultad de Artes, UNC. Actualmente trabaja como docente e ilustrador.

Silvana Montecchiesi nació en Isla Verde, Córdoba. Docente, Ilustradora Científica, Artista visual. Realizó el Posgrado en Gestión de Emprendimientos Culturales y Creativos de la U.N.C. y estudió Ciencias Biológicas. Realizó cursos de Ilustración Científica, de Plantas Nativas en espacios verdes y de Especies tintóreas en la U.N.C y Jardín Botánico de Córdoba. Realiza dibujos de divulgación científica. Participó de exposiciones individuales y colectivas, como también de clínicas con Rodrigo Alonso y Claudia del Río. Actualmente forma parte de Expedición, radicado en U.N.C.-CePIA., es ilustradora en el Museo Botánico de Córdoba, dicta talleres de dibujo botánico, se perfecciona en Art Boomerang en Córdoba y reside en La Sala Que Habito.

Paula Roqué Buguñá realizó la Licenciatura en Grabado en la UNC. En 2012 fue becada para estudiar en Brasil, realizó el programa de posgraduación Visual Provisões y fue colaboradora en el 6º Festival de Arte Negra con Paulo Nazareth. En 2015 ganó la beca del Fondo Nacional de las Artes para proyectos grupales con Territorio Secreto. Expuso en Argentina, Brasil y EEUU. Durante 2017 participó de La Sala Que Habito y del VI Salón Patio Olmos de Escultura. Actualmente coordina el área cultural en Red Villa 9 de Julio y trabaja en la Plaza Cielo Tierra de la UNC.

Dianela Nerea Paloque nació en Freyre, Córdoba, en 1990. Su práctica artística se nutre de la cerámica, escultura y las ciencias naturales. Actualmente se encuentra en un proceso de investigación y experimentación en cruce con la performance y la danza. En el 2008 comenzó su formación en la carrera de artes visuales en la UNC. En el 2015 participó del Taller de producción y pensamiento en Artes Visuales del FNA, coordinado por Carina Cagnolo y José Pizarro. En 2014 fue becada para participar en el Taller de análisis y seguimiento de producciones teóricas y prácticas en Artes Visuales del FNA (Córdoba-Tucumán). Vive y trabaja en Córdoba.

Manuel Fernando Sosa San Román estudió Geología (FCEFyN-UNC), Paleontología (FCNyM-UNLP) y actualmente estudia Grabado (Facultad de Artes U.N.C). En 2010 realizó el Curso de Introducción a la Ilustración Científica (CEPAVe-CONICET-UNLP) dictado por María Cristina Estivariz. Participó de numerosas exposiciones y concursos nacionales e internacionales dentro del ambiente de la ilustración científica. Sus obras fueron publicadas en revistas científicas de impacto internacional. Dictó talleres de dibujo e interpretación de la naturaleza para instituciones del interior del país. Trabaja como ilustrador científico en el instituto IDEA (CONICET-UNC).

Santiago Andrés Viale nació en 1990 en Córdoba. Estudió Pintura en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). En 2013 fue seleccionado en la Convocatoria Nacional para exponer individualmente en Trillo Sustentable, Oberá-Misiones. En 2015 obtiene el Premio Talento Sub 25 en la 6º edición Itaú Cultural de Artes Visuales 2014/2015, Centro Cultural Recoleta (CCR). En 2016/2017 exhibe La Tierra Más Ajena, instalación cinética de sitio específico en el Museo Emilio Caraffa, Córdoba. Participó en salones y exhibiciones provinciales y nacionales, individuales y colectivas. Actualmente se perfecciona en el Programa Federal para las artes Art Boomerang Córdoba.

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