CURADORES AL MUSEO

Desplegable: pensar el paisaje de lo urbano

Curadora por Desplegable: Patricia Ávila | Coordinación: Gabriel Gutnisky. Co-curaduría: Mariana del Val.

DESPLEGABLE | Este es un proyecto curatorial que establece vínculos entre obras y autores locales de diversos tiempos a partir de aspectos en común.

Esta muestra se propone como un modo de pensar el paisaje de lo urbano desde las diferentes prácticas que conviven hoy en el campo del arte, algunas consideradas centrales y tradicionales como las pinturas y otras consideradas normalmente documento histórico como las fotografías de época. En principio recordaremos que todos los objetos que tenemos a nuestro alrededor son de época; de ésta época, ya que están aquí presentes para ser interrogados y a la vez interpelarnos, es decir que están activos. Lo que varía, y muy especialmente en las obras de la muestra, es el momento de producción. Así cada grupo de obras se presenta como una manifestación de su momento de producción (ese sería uno de sus presentes) y propone lenguajes, temas, materiales y formas de interpretar “lo urbano” tanto en aquél momento como hoy al entrar en diálogo con otras obras y públicos.

Martín Carrizo

Martín Carrizo

Cuando decimos pensar el paisaje de lo urbano nos referimos a que ésta muestra se aproxima sólo a algún aspecto de la cuestión, ya que lo urbano podría ser pensable de infinitas maneras hoy y obviamente mañana también, y más, de diferentes maneras a las de ayer, que ya estarán incluidas en este presente.

Este pliegue y despliegue del espacio y el tiempo, esta bastedad, esta riqueza, es la que nos conmueve a la hora de pensar en términos de paisaje.

El paisaje, tan cercano al sentimiento de lo sublime y su estética, convoca a la inmensidad y es esa conciencia de la extensión inabarcable la que conmociona. Y en el caso del paisaje de lo urbano es fundamental la apertura al estado relacional que implica la percepción del espacio tramado y construido para la experiencia de vida pública y social de una comunidad. Entonces también es obvio que el paisaje deja de ser un género cristalizado por la historia del arte sino que es una experiencia, un proceso de configuración simbólica, un espacio de confrontación, la emergencia de modos de percibir la vida en la ciudad, etc.

Noelia González

Noelia González

Por ende las obras necesariamente responderán a naturalezas diferentes y es la articulación entre ellas lo que guía un recorrido que ensaya la noción del lo urbano y su esencia relacional.

La estrategia curatorial se propuso a partir del diálogo entre los “datos” ya sean estos formales o temáticos. En el diálogo no necesariamente se responden los discursos sino que se co-responden con respecto a un tópico para comentarlo con su propia voz, expresión formal, concepción estética. Un tema del paisaje urbano es la calle con alguna casa o edificación, es decir la arquitectura comprendida en términos pintorescos. La selección de pintores de Córdoba responde a ese modo de comprender el paisaje, en el que cada artista ha manifestado su técnica y su “tono” para decir la ciudad hecha de calles, casas, y sobre todo para ser pintura o grabado.

Cercanas están las fotos como imágenes testimoniales que recopiló Cristina Boixadós y son efectivos documentos de la historia en imágenes de la ciudad de Córdoba.

 Paula Roqué

Paula Roqué

Luego Paula Roqué tomó como referencia esas fotografías del siglo pasado recopiladas por Boixadós, y se situó en el mismo lugar, cien años después, haciendo coincidir el lugar exacto del registro inicial con el presente. La operación supuso ponerse en el lugar del otro, en su mirada, en sus elecciones estéticas. En una segunda instancia Paula superpone las imágenes, y produce una nueva situación formal con carácter de palimpsesto. Como señala Mariana del Val, la obra de Paula actúa en términos de postproducción ya que toma la cultura como escenario, haciendo uso de objetos producidos por otros como instrumento de la propia producción.

 Paula Roqué

Paula Roqué

Esta obra establece un intercambio entre dos mundos, entre obras, entre miradas. Si algo parece motivar esta relación de pasado y presente es la puesta en valor no solo del registro arquitectónico sino de esa aura melancólica que despierta lo desaparecido.

A su vez, Martín Carrizo propone obras en construcción o construidas (según el momento de la producción en que lo encontremos). Son casas en escala objetual que él mismo fabrica desde los ladrillos, los cimientos, los encadenados, los muros, la loza. Martín como artista es también un albañil que pasa por todos los estadios de la construcción, desde el diseño arquitectónico, a la fabricación del ladrillo. Su obra pone en juego su preocupación y cuidado por el “saber” y el “hacer” aplicado a lo técnico/ práctico como concepto de gran importancia para él. Tanto sus casas como las prácticas constructivas dialogan con las pinturas y la fotos; tal vez comentando el lugar que tiene el hábitat nuclear que es la casa y la experiencia del “hacer hábitat” que caracteriza el movimiento urbano.

Ese movimiento entre modos de producción es lo que nos permite “pensar el paisaje de lo urbano” ya que enlaza unas obras a otras y en ese transcurrir podemos preguntarnos por ejemplo ¿cómo opera esa relación con lo testimonial en el caso de las fotos, de las pinturas, de los objetos?

Nos gustaría que el espectador pudiera percibir ese movimiento del tiempo en el espacio que pasa por los sujetos (en este caso los artistas) cuando vuelven la mirada uno sobre los otros, como en un canon melódico. Cada instancia tiene su momento, su identidad y sus autores. Y es interesante observar como en cada una al autor está en posiciones distintas.

Uno de los casos que más notoriamente opera sobre la interrelación autoral es la obra “La mesa” del 2001 de Urbomaquia, una intervención urbana que ocupó la escena de la calle para constituirse en foro ciudadano espontáneo y registrar mediante el texto sobre los objetos (mantel y platos de la mesa) la intensa controversia política y emocional que rodeó a la crisis que luego estallaría dramáticamente en el país a fin de ese mismo año. Estallido público, reocupación de la calle, luego de la búsqueda del lugar común para expresar el descontento social que respondió a la necesidad de la insurgencia colectiva. Urbomaquia como cuerpo autoral colectivo invocó al colectivo social que respondió configurando así una intervención performática de la cual solo quedan objetos, fotos, palabras que la actualizan siempre distinta, con otros efectos que nos permiten verla tal vez mas claramente como “obra de arte” ahora museable pero siempre inquietante ya que el río de voces resuena y actualiza un estado que es aún una especie de horizonte para las experiencias políticas presentes. Urbomaquia propone la importancia de las acciones en el espacio urbano y de la circulación de las palabras como eje conceptual de la obra que se asienta claramente en la dimensión política que implica la interrogación sobre el espacio público y sus conflictos.

Urbomaquia

Urbomaquia

Los versos de León Felipe y la gran mesa tendida -en clara alusión al hecho cotidiano de la alimentación y asociada a su falta- ubica a la obra en un modo de interrogación acerca de éstas y otras carencias en el ámbito individual y social. Lo ausente no sólo alude al hambre, sino que logra enlazarse a otras carencias al ubicarse en un espacio social público donde interactúa con significados en torno a la justicia y los bienes sociales, tanto materiales como simbólicos.

La mesa se constituye en un espacio de encuentro e intensa comunicación y es soporte de un proceso de expresión a través de la palabra escrita.

Se registraron unos 1800 textos, provenientes de adultos, jóvenes y niños.

Noelia González también toma la palabra, pero ha dificultado la lectura del contenido; lo que utiliza con singular laboriosidad es la textura tipográfica de las frases extraídas de la revistas con lo cual reconfigura el significado de la palabra al hacer jugar la textura tipográfica como totalidad que termina configurando una composición abstracta. Urbomaquia y González nos recuerdan que lo urbano hoy es comunicación, estrategias publicitarias, política, palabras y palabras muchas veces destinadas a no ser comprendidas, palabras en revistas y en paredes. Imaginando lo que no es, lo urbano hoy carece de silencios, su ruido es una textura, rara, de brillos opalinos, como las superficies que nos propone Noe. Estas obras se complementan con unos videos que registran su práctica en skates, experiencia que cultiva junto a sus imágenes. El paisaje de lo urbano está hecho no sólo de casas, sino de prácticas, hoy en skates los más jóvenes (algunos ya no tanto) circulan y juegan en la topografía de las calles, veredas, canteros. Ellos son parte del paisaje y ocupan la calle, la habitan y la reconfiguran dejando muchas veces sus signos en ellas. La cultura urbana del skate, es pariente de la cultura graffitera. El desplazamiento en skate es un modo de estar y por ende un punto de vista. Noe nos muestra en sus videos como se puede revelar el punto de vista de su paisaje que es de movimiento, deslizamiento que es la misma lógica plasmada en sus obras de superficie.

Pensar el paisaje es abrirse al espacio en el tiempo, a relaciones de escalas y desplazamientos, del ojo, del cuerpo y de la mente.

 Patricia Ávila

PATRICIA ÁVILA – BIO

Magister en Comunicación y Cultura Contemporánea. Licenciada en Pintura. Artista, investigadora. Autora del libro “Y tú también te vas… Argentina y el dinero” Adriana Hidalgo Editora (2008). Coordinó el Proyecto TXT y el libro “Textos de artistas y otros contextos” (2010). Es profesora de Introducción a la Plástica Experimental y de Pintura I y II en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba

GABRIEL F. GUTNISKY – BIO

Artista Visual, Arquitecto, miembro de la Asociación Argentina de Críticos de Arte, Docente-investigador de la UNC- Autor del libro: Impecable Implacable. Marcas de la contemporaneidad en el arte” 2007. Actualmente es Profesor en Introducción a la Plástica Experimental, Lenguaje Plástico Geométrico I y Pintura IV de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.

Calle Buenos Aires - tarjeta postal Kapeluz (colección Pablo Albelo)

Calle Buenos Aires - tarjeta postal Kapeluz (colección Pablo Albelo)

Pedone Antonio - Calle Buenos Aires

Pedone Antonio - Calle Buenos Aires

MARIANA DEL VAL – BIO

Licenciada en Pintura. Es docente en cátedras de Pintura y Morfología de la UNC. Expone colectiva e individualmente su obra desde 1988 y hasta la actualidad. Ha obtenido diferentes distinciones y premios. Es integrante de diferentes equipos de investigaciín y realiza numerosas tareas curatoriales.

CURADORES AL MUSEO

Este ciclo contempla la producción expositiva en conjunto con la producción teórica orientada al arte contemporáneo. La selección de los curadores tiende a destacar las prácticas artísticas contemporáneas y tiene que ver con uno de los objetivos de la gestión que es la pluralidad de miradas e intérpretes, involucrándose en la vida social de la ciudad y sus diferentes necesidades, voces e interpretaciones.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo INAUGURACION

Una respuesta a “CURADORES AL MUSEO

  1. Pingback: Museo Genaro Pérez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s